Mostrando entradas con la etiqueta CSKA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CSKA. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de marzo de 2010

Un Sevilla incapaz sucumbe ante el CSKA

El segundo fiasco en Europa para un equipo español. Si el desastre del Bernabéu fue sorprendente lo del Sevilla no es para menos. Partimos de la base de que los sevillistas son mejor equipo que los rusos, pero como dicen los tópicos, no hay rival pequeño y Europa es otra cosa. Ni mucho menos el CSKA de Moscú es un mal equipo, pero es un equipo de una Liga menor contra uno de los punteros de la Liga Española, y aún así ha hecho un partido tan correcto que le ha sobrado media hora.

Los de Jiménez habían marcado en la ida y estaban clasificados con el marcador inicial, jugaban en casa y ante un rival poco rodado que acaba de comenzar su temporada en Rusia, donde por cierto lo primero que hizo fue perder la Supercopa frente al Rubin Kazan (1-0). Pero nada de esto ha sido impedimento para que los rusos frenaran el juego hispalense y se metieran entre los ocho mejores de Europa.

A los tres minutos una clara ocasión de Luis Fabiano, que paró Akinfeev a bocajarro, nos hizo pensar que el Sevilla había salido con la garra y el empuje que merecía un choque de este calibre. Pero poco menos que la realidad, en los primeros minutos se dedicaron a dar pases horizontales en defensa para pausar el juego. Un juego lento que favorecía a los rusos, que a pesar de estar eliminados se sentían cómodos esperando en su campo.

Como suele pasar, se veía venir, seguía el juego gris del Sevilla que no encontraba opciones, sólo Navas parecía llevar algo de peligro. Honda dio el primer aviso con un doble disparo tras un rechace de Palop. Y poco antes del descanso Necid hizo un buen control orientado al borde del área y batió por bajo a Palop.

Lo mejor del partido fue la reacción del Sevilla, que dos minutos después logró empatar el partido y la eliminatoria. Un pase largo de Palop que llegó al área donde Navas cedió a Perotti para conseguir el tanto de la igualada. Por fin se vio algo de chispa y el equipo recordó lo que debe ser el espíritu de la Champions. El Sánchez Pizjuán comenzó sus cánticos y todos se fueron al descanso con una media sonrisa.

Pero la segunda parte fue más de lo mismo, el CSKA de Moscú seguía bien plantado y Sevilla carente de velocidad tampoco lograba hacerse con el control del balón y apenas inquietaban a los moscovitas. Ni la entrada de Kanouté tras el descanso cambió la tónica del encuentro. El que siguió con su repertorio fue Navas que volvió a poner un balón, que tras peinar Kanouté, llegó a la altura de Perotti que a un metro de la línea de gol acarició el balón con la cabeza sin alcanzarlo.

Y tras perdonar ya sabemos lo que toca, falta lejana que lanza el japonés Honda, un disparo potentísimo que Palop no acierta a despejar con los puños y se cuela en la portería (1-2) acabando con las ilusiones sevillistas y recordando la eliminación frente al Fenerbahçe. Quedaba más de media hora para lograr dos goles y dar la vuelta a la eliminatoria pero no era la noche. Ni las salidas de Negredo y Adriano fueron suficientes para acercar el sueño de pasar a cuartos.

Olympique de Lyon y CSKA de Moscú, dos rivales que después del sorteo de octavos parecían bastante asequibles han demostrado lo contrario y han eliminado a los que se suponían favoritos. Nunca hay que fiarse del rival, y ya llevamos dos ejemplos, los equipos más flojos que se han metido en cuartos han eliminado a equipos españoles. Hoy otra prueba de fuego del Barça de Messi frente a los alemanes del Stuttgart.

Fotos de marca.com
Leer más...

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Con ganas de más

Ya han pasado algunas horas desde que finalizara la jornada del martes de Champions League y todavía puedo saborear ese gusto tan especial que deja la competición. Con el máximo torneo continental a nivel de clubes sucede lo mismo que con los buenos vinos: siempre esta dispuesto a satisfacer los paladares más exigentes del fútbol.

Ayer en Old Trafford la Champions se redimensionó, volvió a recordar porque es una de las mejores competiciones del mundo, y la magia del torneo no se limitó solamente a las estrellas que acompañan a su logo. Pudimos ver un buen choque en el que los jóvenes talentos se presentaron a Europa, y vibrar de emoción con las acometidas desde la banda de los jugadores del United.

Sir Alex Ferguson dispuso sobre el Teatro de los Sueños una alineación totalmente revolucionaria, con la vista puesta en el partido de este domingo ante el Chelsea. Salieron con Van der Sar, Gary Neville, Evans, Brown, Fabio, Valencia, Scholes, Fletcher, Nani, Macheda y Owen.

Su oponente parecía un rival asequible, un CSKA que en teoría debe ser el acompañante de los dos grandes de este grupo, United y Wolfsburgo; luchando con el Besiktas por obtener la tercera plaza.

Sin embargo, el conjunto ruso demostró que tiene mucho más de lo que todos creían. El Manchester parecía haber pedido informes sobre el rival a Juande Ramos, ese hombre que hace un tiempo dejó de ser entrenador para volverse cazarrecompensas y que posiblemente no distingue ya el bien del mal.

Los rusos del CSKA sorprendieron a todos con un juego atrevido, con ataques bien trenzados, y sobre todo, con sus dos estrellas: Dzagoev y Milos Krasic. Puede que ellos ya no tengan opciones de ganar la Russian Premier League, pero gracias al partido de ayer ya se han hecho un hueco en nuestras retinas.

Bajo la pasividad de la defensa del United, ambos realizaban una jugada para enmarcar en una contra perfecta, que culminaba Dzagoev por la parte izquierda del ataque cruzando el balón por un hueco que Van der Sar y cualquier portero nunca debe dejar.

Poco después empataba el United mediante el eterno Michael Owen, pero el CSKA tenía mucho más que ofrecer. Una vez más, jugada de tiralíneas, combinación de cracks, y esta vez Krasic hacía el tanto para los rusos colándose por la defensa devil. Nada más arrancar el segundo acto de la obra maestra de ayer, Alexei Berezutsky ponía un increíble 1-3 en el marcador de Old Trafford. Otra vez la defensa del Manchester estuvo pasiva, y otra vez un jugador del CSKA supo aprovechar la coyuntura.

Sin embargo, el tercer tanto ruso no fue un gol más. Supuso la sorpresa, pero también la bofetada que el gigante necesitaba para despertar. A partir de entonces el United se bajó del autobús, se puso las equipaciones y comenzó a disputar un partido de Champions. La cosa no pintaba bien, por eso los hombres de Ferguson tuvieron que echar mano de su arma más letal: el juego con extremos.

El Manchester sacó su manual de cómo entrar por banda, que dice todo aquello que un jugador exterior debe hacer. Valencia y Nani se pusieron el mono de trabajo y el equipo carburó.

Ahí surgió la otra estrella de este CSKA, el guardameta Akinfeev; que hizo paradas de gran mérito, pero que no pudo parar por completo la avalancha del United. Los red devils consiguieron el 3-2 cuando Scholes remató a la red un buen centro de Antonio Valencia, que fue de los mejores en la recta final del partido. En los últimos minutos el ecuatoriano se sacó un disparo desde la frontal, que rebotó en la defensa rusa y se convirtió en el 3-3. Todo había acabado. Con el punto del empate el Manchester estaba clasificado para los octavos de final.

Pese a tener el botín en el bolsillo, los hombres de Ferguson no cesaron en sus embestidas desde la banda, y poco faltó para que lograran la victoria. Se quedaron sin tiempo. Igual que el espectador. Quién sabe qué hubiera pasado si aquel encuentro hubiera continuado. ¿Hubiera logrado el cuarto el United? ¿Cómo habrían reaccionado los cracks del CSKA? Lo cierto, es que después de dos horas pegado a la pantalla, me quedé con ganas de más. Qué grande es esta competición.
Leer más...