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martes, 22 de septiembre de 2009

Ojo con el Chelsea

Muchos anunciaron hace meses que el Chelsea de Roman Abramovich estaba muerto, y que el ruso se estaba cansando y que iba a dejarlo todo. Sin embargo, y con tan sólo un fichaje de renombre (Zhirkov, que ni siquiera ha debutado), el equipo ha resucitado, y se ha convertido en el dominador de una Premier que se presenta más igualada que nunca. Pero claro que un cambio importante si que ha habido, el del entrenador.

Carlo Ancelotti llegó a Stamford Bridge desde Milán con una amplia experiencia detrás, conseguida en los banquillos de San Siro. Es cierto que el italiano no es famoso por su gran conocimiento táctico, ni por su capacidad para darle la vuelta a los partidos con sus cambios, ni nada por el estilo, pero tiene una capacidad enorme para trabajar con estrellas, algo de lo que el Chelsea está plagado.

Si de algo habían pecado los jugadores del Chelsea en los últimos años era de chocar con sus distintos entrenadores (Ranieri, Mourinho, Grant, Scolari y Hiddink). El gran ego de Terry, Lampard o Drogba hacía imposible llevar ese vestuario con claridad, e incluso el duro de Mourinho tuvo que claudicar ante sus generalillos. Por eso desde la directiva del Chelsea han apostado por un hombre con gran mano izquierda, que sepa sacar lo mejor de esa espectacular y cara plantilla que forma el Chelsea.

Ahora, parece que Terry vuelve a ser un gran defensa (injusto ganador del premio al mejor defensa de la pasada Champions League), que Carvalho no tiene 31 años, que Bosingwa y Ashley Cole son los mejores laterales de Inglaterra, que los medios vuelven a ser los dominadores de los partidos, pero sobre todo, que Drogba vuelve a ser uno de los mejores delanteros del mundo después de un tiempo missing.

Además, el Chelsea se ha reforzado indirectamente con las pérdidas de Liverpool y Manchester United, que han perdido jugadores muy importantes como Xabi Alonso y Cristiano Ronaldo respectivamente. Sólo el City ha logrado reforzarse fuertemente, pero los de Mark Hughes tienen mucho que mejorar para convertirse en un claro aspirante a la Premier.

La temporada acaba de empezar, pero el Chelsea cuenta todos sus partidos por victorias, y ya se ha llevado el primer título de la temporada (una Community Shield que se llevó con cierta suerte ante el United). Algunos jugadores, además, se encuentran ante la última oportunidad de su vida para hacer algo grande en Europa, así que puede ser un rival temible. Otra vez, ojo con el Chelsea de Abramovich.
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jueves, 7 de mayo de 2009

Victoria épica

Cuenta una historia que había un niño muy trabajador y aplicado, que siempre hacía sus deberes, los entregaba cuando debía, y nunca dejaba nada sin hacer. Un día, aquel niño se fue a casa al acabar las clases pero no se dio cuenta de que le faltaba la última letra por escribir, una 'a'. Pero al día siguiente, cuando volvió y abrió su cuaderno vio como Dios/Ala/Buda/Iniesta le había escrito aquella letra en dorado.

Esta noche en Londres se repitió la historia, y en esta ocasión el niño se llamaba Fútbol Club Barcelona, y la labor que siempre hacía era la de jugar como los ángeles, mereciéndose la victoria en todos los partidos. Pero esta noche no pudo ser, y el Barça mereció perder. Entre el árbitro, los errores de los jugadores... el Chelsea pudo marcar unos cuantos goles, que sólo el denostado Valdés pudo evitar (a excepción del golazo de Essien). Pero en el minuto 92, cuando los culés ya pensaban en lo bueno que era la Liga, apareció Iniesta, el más bueno de la clase, y con ayuda celestial, clavó el balón en la escuadra, porque el fútbol no podía permitir que este equipo no estuviera en la final.

El Barça no llegaba en la mejor situación, sin Henry, con Iniesta lejos del centro, con una defensa de circunstancias... y para más inri, en el minuto 9 Essien repetía el gol de Zidane en Glasgow y ponía las cosas casi imposibles. Durante más de 80 minutos los aficionados culés recordaron los fantasmas de la última edición, cuando un solitario gol de Scholes les había eliminado.

Pero claro, aquel equipo no era como éste, y el actual Iniesta no es como el del pasado. 80 largos minutos duró el martirio, con un Valdés estelar y un árbitro que fallaba más que pesaba. Varios supuestos penaltis no pitados a favor del Chelsea y una expulsión a Abidal más que dudosa caldearon los ánimos de ambos, aunque cuando ganas parece que los errores molestan menos.

Y así llegaron los minutos de descuento. El Barça llevaba un ratito volcando el campo, a pesar de estar con un jugador menos, pero en las contras el Chelsea llevaba peligro. En una de esas, el balón llega a la frontal del área blaugrana, pero la recupera Iniesta. Se va de un par de rivales y Lampard se la quita en una gran entrada, pero le cae a Piqué. El central, que realizó un soberano partidazo, la abrió para Alves, que se pierde la final por acumulación de tarjetas.

Su centro, malo, como todos los que hizo durante la noche, fue despejado regular por Terry. Igual de regular (o malo) fue el control de Eto'o, pero peor fue el despeje de Essien, que dejó el balón muerto a los pies de Messi. Tras su anodino partido, el argentino fue generoso y la puso a la frontal del área, donde apareció Iniesta tras correr todo el campo. El de Fuentealbilla remató celestialmente a la red, por toda la escuadra, llevando la euforia a todos los aficionados.



Con sólo un par de minutos por jugarse, y tras la espectacular celebración de Pep Guardiola, aún hubo tiempo para que el Chelsea provocase un córner y una falta, para que el árbitro no viese un penalti por mano de Eto'o, y para que los londinenses se enfadaran muchísimo.

Ahora sólo queda la final de Roma para completar una gran competición. En el partido más esperado del año (las casas de apuestas así lo confirman desde hace meses), el Barça debe demostrar cuál es su nivel real, y jugadores como Messi e Iniesta si son dignos rivales de Ronaldo de cara al Balón de Oro. Y para ello, contará además con la ausencia de tres de sus defensas titulares, como son Alves y Abidal por sanción y Rafa Márquez por lesión. Cristiano ya espera.
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miércoles, 29 de abril de 2009

Acoso sin derribo

Mereció más el Barça que un triste empate a 0, pero lo cierto es que el equipo de Hiddink planteó el partido perfectamente para maniatar a los Messi, Eto'o y compañía. Se notaba que el holandés se había preparado a conciencia el partido, y mostró la que quizá sea la única forma de parar a los de Guardiola, aunque el resto de equipos no disponen del físico de los jugadores del Chelsea, por lo que tendrán difícil dejar su puerta a 0.

Por si fuera poco, en cinco minutos locos del inicio de la segunda parte, los jugadores del Barça empezaron a caer como moscas, llevándose la peor parte Márquez, que se perderá lo que queda de temporada. El 'manito', que estaba realizando un soberano temporadón, dejará un hueco muy difícil de cubrir. Además, Puyol sumó una tarjeta amarilla que supone un partido de suspensión, por lo que el Barça llegará a Stamford Bridge con la defensa en cuadro. Ahora es cuando gente como Cáceres debe dar un paso adelante, y demostrar la razón de su fichaje.

El otro que formará en el centro de la defensa es Piqué, pero este no tiene ya nada que demostrar. Llegó para completar la retaguardia, más como ganga que por interés real, pero se ha destapado como un grandísimo central. Por alto luchó con Drogba como si tuviera toda la experiencia del mundo, y fue el mejor sacando el balón desde atrás. Es cierto que le falta una punta de velocidad, pero de momento la suple con maestría. El Barça con él tiene central para años.

El problema ayer estuvo en los de arriba, ni Eto'o, ni Messi, ni Henry fueron capaces de aparecer con constancia y peligro. El argentino estuvo maniatado por un marcaje individual con ayudas constantes (pocas veces tenía menos de tres rivales cerca), Eto'o estuvo bien sujeto por los centrales, aunque tuvo la suya, que por desgracia falló, y Henry estuvo totalmente desaparecido, más después de recibir un golpe en un choque con Alex que le dejó semi inconsciente.

Los jugadores en ningún momento del partido se sintieron cómodos, y sólo Iniesta, que está en el mejor momento de su vida, pudo superar a su par con facilidad. En este sentido, el alemán Michael'nosoydeganartítulos' Ballack, viejo zorro, tuvo que recurrir a las faltas constantes, aunque se libró de la roja en una internada al final del partido que paró con un manotazo.

Así, el campo pareció en todo momento inclinado hacia el lado del Chelsea, que tuvo su oportunidad mediado el primer tiempo, cuando tras un fallo de Márquez provocó que Drogba encarara a Valdés, que salvó en dos ocasiones con una agilidad felina, demostrándole al rival que tenía enfrente, el sobrevalorado Cech, que hoy por hoy está por encima de él.

Por el camino, hubo tiempo para que el Camp Nou homenajera a Belletti, del que se tiene el mejor de los recuerdos por su gol en la final de la Champions de París ante el Arsenal hace tres ediciones. En los últimos cinco minutos, y de la mano de los recién salidos Bojan y Hleb, el Barça tuvo dos claras ocasiones, pero que no fue capaz de materializar.

Poco más se vio en el partido, por lo que la vuelta queda totalmente abierta, pero con ventaja para el Chelsea, que para eso juega en casa. Eso sí, si el Barça logra un gol, la cosa podría ponerse de cara para los azulgranas, pero no puede permitirse fallos en defensa, como pasó el año pasado contra el Manchester United.
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martes, 28 de abril de 2009

Clásico de Europa

En la edición 2004-2005 de la Champions League, el Fútbol Club Barcelona y el Chelsea fomentaron una nueva rivalidad, que se vio beneficiada por la reedición de los enfrentamientos en las siguientes dos temporadas. En total fueron seis encuentros cargados de emoción, de gran juego, de goles... y que en algunos quedaron grabados a fuego en las cabezas de los aficionados. Fue en esos enfrentamientos en los que algunos jugadores se hicieron un NOMBRE en Europa: Ronaldinho, Terry, Lampard, Deco, Drogba... hasta el mismísimo Maxi López tuvo su momento de gloria.

Todo comenzó aquel 22 de febrero del año 2005. El joven Barça de Rijkaard se enfrentaba al equipo más famoso de Europa, que se había dejado ver con los millones de Abramovich, puestos a disposición del recién llegado Mourinho para hacer un equipo a medida. Y vaya que si lo hizo. Aquella temporada el Barça estaba marcado por las bajas. Las lesiones de larga duración de Edmilson, Gabri, Larsson y Motta habían obligado a los azulgrana a recurrir al mercado de invierno en busca de refuerzos, que fueron Albertini y Maxi López.
Puede parecer vano, pero fue este último el que marcó el choque. A pesar de la constelación de estrellas presentes en aquel partido (Ronaldinho, Deco, Eto'o, Puyol, Xavi, Lampard, Terry, Drogba, Ricardo Carvalho, Cech...), fue el rubio argentino el que acaparó los flashes. El partido se puso complicado para el Barça con un gol en propia meta de Belletti, y cuando la cosa estaba muy cuesta arriba, entró en el campo Maxi López, en su puesta de largo con el equipo. Nadie daba un duro por él, pero en un balón suelto en el área braceó con Terry y marcó un gol digno de los mejores delanteros del mundo (nada más lejos de la realidad, como se descubrió después). El estadio estallaba y 'el alemán' bailaba su típica celebración.

Minutos después, un intento de tiro del mismo protagonista caía en los pies de Eto'o que fusilaba a Cech y ponía en ventaja al Barça para la vuelta. Dos semanas después, y tras el 2-1, los aficionados se sentaban ante sus televisores con la esperanza de ver un gran espectáculo, y seguro que no salieron defraudados. El 8 de marzo del 2005, un Barça que seguía acumulando bajas y victorias en la competición doméstica, salía a Stamford Bridge comandado por Gerard López en el centro del campo, una de las peores decisiones de Rijkaard en todo su paso por el Barcelona.

En media hora, y en una de los mayores demostraciones de toda la historia de cómo se debe jugar al contraataque, el Chelsea se ponía 3 a 0, ante un Barça perdido, irreconocible, y que parecía que aún podía encajar más. Pero entonces, en aquel momento, apareció el que era el mejor jugador del mundo con diferencia. Ronaldo de Assis, Ronaldinho, en una exhibición individual, marcaba dos goles, uno de ellos tremendo, que en ese momento daban el pase al Barcelona. Y todavía no se había llegado al descanso.

La segunda parte fue un duelo de ocasiones, de oportunidades, de lucha hasta la extenuación... una oda al mejor fútbol. Pero fue en el minuto 75, a la salida de un córner, y con toda la picaresca del mundo (y con una falta de Carvalho a Valdés que Pierluigi Colina no quiso pitar), como Terry decantaba el encuentro con un golazo de cabeza. El primer envite entre las dos potencias terminaba con el pase del Chelsea a semifinales (eliminado injustamente por el Liverpool), y un 4-2 para el recuerdo. .

No tendrían que esperar mucho los culés para cobrar su venganza. Exactamente, un año. En esa ocasión se trataba de los octavos de final, que deparaban un partido que perfectamente podría ser el último del torneo, pero los hados quisieron que lo disfrutáramos antes. En esta ocasión el primer partido era en Stamford Bridge, y el Barça llegaba con ganas de demostrar que en ese momento era el mejor equipo del mundo (que lo era). Y el primero que quiso demostrar su calidad fue un jovencito que se llamaba Leo Messi, que llevaba el 30 en la camiseta, que por entonces sólo apuntaba maneras, pero que puso Londres a sus pies. Amargó la noche de Del Horno (quizá aquel día acabó su carrera), y avisó de que el futuro quizá fuese suyo (pues sí).

Sin embargo, y a pesar del acoso y derribo llevado a cabo, era el Chelsea el que se adelantaba con un gol en propia meta de Motta, en una inocente falta (aunque contra aquel equipo nada era inocente). Pero el mejor fútbol no se podía quedar sin premio. Terry en propia meta y Eto'o a centro de Márquez daban la vuelta al marcador y permitían una vuelta en el Camp Nou y con ventaja. Sin embargo, aquel partido fue recordado por la actuación de Mourinho. El pícaro portugués intentó llevar el partido a su terreno, acusando al Barça de hacer teatro.

La vuelta no fue mejor para los londinenses, que, sin embargo, gozaron de numerosas oportunidades para dar la vuelta al marcador, sobre todo a balón parado, su gran especialidad. Aquel quizá no fuera el mejor partido de la historia, ni el más emocionante, pero apareció Ronaldinho para recordar que era el mejor del mundo, que podía con todos, para con otro golazo sentenciar la eliminatoria. En las postrimerías del partido Lampard ponía el empate al marcar un dudoso penalti, pero el Barcelona ya tenía la clasificación. Por cierto, en aquel partido un barbudo Oleguer amargaba la noche de Robben, maniatándolo, sujetándolo y evitando que pudiera crear peligro, en el que quizá sea el mejor partido jugado nunca por el amigo Presas.

La siguiente temporada ambos equipos volvieron a enfrentarse, pero ya no era lo mismo. Además de ser en la fase de grupos, el Barça ya había iniciado su caída, de la que sólo se recuperó con la llegada de Guardiola. Aquellos duelos estuvieron marcados en todo momento por la superioridad del Chelsea, que seguía gastando miles de millones cada año, a pesar de no obtener resultados en la máxima competición.

BONUS TRACK

Años antes, en la temporada 99-2000, el Chelsea y el Barça se enfrentaron en una eliminatoria que servía como entrante al que es el gran duelo de la Champions en el actual siglo. Aquellos equipos no tienen nada que ver con los actuales, y sólo Pep Guardiola repite, aunque ahora como entrenador. En la ida, disputada en Londres, los blues se llevaron el partido con suficiencia. Al descanso ya ganaban 3 a 0, y el Barça estaba desaparecido. Los Zola, Flo o Deschamps parecían imparables. Pero en la segunda parte parece que la charla de Van Gaal surtió efecto, y liderados por Luis Filipe Madeira Caeiro, conocido como Figo, marcaba un gol que dejaba la eliminatoria abierta.

En la vuelta, con el Camp Nou a rebosar, con un mural enorme y casi perfecto en el que se podía leer un '2-0', miles de personas eran testigo de una de las noches mágicas del estadio azulgrana. A pesar de que se decía que el Chelsea era mejor de visitante que de local, el poderío del Barça se dejó ver en todo momento. En una primera parte antológica, los azulgrana se ponían 2 a 0, por lo que el pase era suyo. Sin embargo, un error de Hesp permitía al noruego Flo poner el 2 a 1 que se lo quitaba. Pero aquel Barça era mucho Barça. Liderados de nuevo por Figo, perfectamente acompañado por los Rivaldo, Kluivert y compañía, lo dieron todo para llevarse el encuentro.

A seis minutos para el final, Daniel García Lara ponía el 3 a 1 que daba paso a la prórroga, y Rivaldo fallaba un penalti que hubiera dado el pase automático a los azulgrana. Pero el extra time no tuvo color. El portugués, también conocido como Judas en algunos lugares, provocó un penalti que Rivaldo si marcó, expulsó a Babayaro, y se ganó el premio de ser el mejor futbolista del mundo. Al final, Kluivert se unió al festival y puso el 5-1 definitivo.

En unas horas ambos equipos vuelven a enfrentarse, y a poco que se porten, los aficionados podremos disfrutar de un gran espectáculo. En esta ocasión tampoco faltan estrellas, los entrenadores siguen siendo algunos de los mejores del mundo, y en esta ocasión el ganador ya estará en la final. El duelo está servido. Que gane el mejor.
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martes, 14 de abril de 2009

Inolvidable partido entre Chelsea y Liverpool (4-4)

Es difícil explicar lo que ha pasado esta noche en Stamford Bridge, dos equipos ingleses han decidido convertir un partido de Champions en una lotería que a punto estuvo de dar un susto a los locales, que llegaban de Anfield con una cómoda ventaja (1-3). El Liverpool quería apelar al espíritu de 2005 en Estambul cuando remontaron tres goles al Milan y ha estado a punto de convertir al Chelsea en otra víctima, pero los blues se revolvieron para no acabar en la lona y terminaron por dejar K.O. a los reds.

Hoy hemos vivido un partido que será recordado por mucho tiempo, el conjunto de Benítez pretendía obrar el milagro y a punto estuvo de conseguirlo en dos ocasiones, primero con dos goles en la primera parte y luego otros dos en el segundo tiempo que le pusieron a sólo un gol de pasar a semifinales. El Chelsea no se puso demasiado nervioso y aguantó hasta la segunda mitad para dar la vuelta al partido y meter tres goles que dejaban sentenciada la eliminatoria, pero ya saben ustedes que hasta el pitido final nadie puede cantar victoria y por eso los aficionados de Liverpool rozaron de nuevo la gloria con los goles de Leiva (un disparo desde fuera del área que toca en Essien) y Kuyt (con un cabezazo a centro de Riera).

Primero pegó el Liverpool, un listo Fabio Aurelio engañó por completo a Cech en un saque de falta, en vez de centro al área hubo tiro a puerta y el portero del Chelsea no pudo hacer nada por evitar el primer gol. El segundo vino tras un penalti, de esos que hay miles, pero el agarrón fue claro en el área, y quién fue, pues el bigoleador de Anfield, Ivanovic, que permitió a Xabi Alonso convertir el segundo y dar emoción a una eliminatoria que nos tenía reservada una segunda mitad antológica.

El Chelsea dijo hasta aquí hemos llegado y se puso los guantes para lanzar tres derechazos que dejaron temblando al Liverpool. Primero un centro de Anelka, que roza con la punta Drogba para descolocar a Reina que se mete el balón en su propia portería, luego un potente disparo de Alex de falta directa que Reina tampoco para y finalmente un gol de Lampard que cerraba el partido.

Pero no hablemos de cerrar que todavía faltaba un cuarto de hora y el Liverpool no daba nada por perdido, pero otro gol de Lampard puso fin a la ilusión red y nos dejó a todos con un buen sabor de boca, porque el Liverpool hizo todo lo que pudo y el Chelsea le devolvió la moneda, lo cual hizo del partido una fiesta y de la fiesta un momento histórico para los aficionados al fútbol.

El Chelsea pasa a semifinales y se las verá con el Barcelona, pero recuerden que el Barcelona tuvo durante los 90 minutos del encuentro dos rivales en semifinales, el Chelsea y el Liverpool, porque los partidos siempre tienen un ganador, pero partidos como éste, espectáculos como el que hemos presenciado, se definen con un palabra: inolvidable. Uno pasa a semifinales, pero los dos han demostrado su pasión por el fútbol y eso, quieras que no, ya es una victoria.

Cuartos de final (vuelta)
CHELSEA 4-4 LIVERPOOL
0-1 Fabio Aurelio (19’)
0-2 Xabi Alonso (p.28’)
1-2 Drogba (50’)
2-2 Alex (57’)
3-2 Lampard (75’)
3-3 Lucas Leiva (81’)
3-4 Kuyt (83’)
4-4 Lampard (89’)

Global: CHELSEA 7-5 LIVERPOOL
Fotos de Marca.com
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viernes, 10 de abril de 2009

Partido sorpresa entre Liverpool y Chelsea

La de ayer era una de esas noches que prometía emoción, competitividad y sobre todo máxima igualdad. Sin embargo, vivimos una noche de esas en las que sucede todo aquello que no esperábamos. Una vez más, la magia de la Champions nos volvió a sorprender. ¡Qué grande, pero qué grande es esta competición!
La eliminatoria Chelsea-Liverpool presentaba un partido de ida en Anfield en el que sobre el papel tendríamos dos equipos de los más competitivos del continente, que protagonizarían seguro un resultado muy corto.

Pensando en la eliminatoria me venían a la cabeza algunos partidos entre estos dos conjuntos que se decidieron por un solo gol. Por ejemplo, una victoria del Chelsea con un gol de Mateja Kezman o el triunfo del Liverpool en el que la hinchada red fue protagonista en un gol dudoso de Luis García, que según dijo el entonces técnico del Chelsea, "había anotado la afición del Liverpool", y del que el entrenador portugués se quejó durante semanas.

Ayer fue una noche distinta a aquellas. El inicio del partido prometía lo de siempre, lo que todos esperábamos: dos equipos muy sólidos frente a frente reeditando la obsesión por el jaque mate al rival. En el comienzo, el Liverpool tuvo más la pelota, y los reds dieron varios avisos al Chelsea mediante disparos de larga distancia efectuados por un inspiradísimo Xabi Alonso.

En una de las llegadas del Liverpool, una jugada muy bien trenzada fue aprovechada por Fernando Torres para hacer el primer tanto del encuentro. 'The Kid' hacía el primer gol para los de Benítez y demostraba otra vez que la meta del Chelsea no tiene secretos para él.

A partir de entonces comenzamos a pensar en que seríamos testigos de los famosos chorreos de los reds esta temporada, pero con Hiddink de por medio, no podía darse nada por hecho. El técnico holandés ha devuelto al Chelsea el estilo de juego práctico que le ha caracterizado durante los últimos años.

Los viejos conocidos hicieron el resto, gente como Essien o Drogba hicieron de las suyas y a través de rápidas contras el Chelsea consiguió no sólo empatar el partido, sino también remontarlo, e incluso permitirse el lujo de obtener la renta necesaria para afrontar la vuelta de los cuartos en Stamford Bridge con mayor tranquilidad.

Al Liverpool por su parte, sólo le queda apelar al espíritu del chorreo para disputar la vuelta, es lo único que le vale para pasar a semifinales.
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miércoles, 11 de marzo de 2009

Dichoso déjà vu...

Hoy hemos asistido a una gran película de Liga de Campeones. Hubo emoción y sufrimiento, pero a medida que avanzamos en el tiempo, estábamos menos sorprendidos, parece que viviésemos un déjà vu.

En el Juventus-Chelsea, eran favoritos los ingleses, pero la Juventus no se dio por vencida, al igual que en ningún momento de la competición. Comenzó marcando con gol de Iaquinta, que se volvía loco tras empatar la eliminatoria. Poco después, Nedved tenía que retirarse por lesión. El jugador de la Juve se quedaba fuera de su último partido en Champions de su carrera. Como en la Euro 2004, se quedó fuera de una gran cita, y otra vez se quedará con una espina clavada dentro de una carrera plagada de grandes momentos.

Más tarde, en el Chelsea apareció la vieja guardia para solucionar una vez más la papeleta. El conjunto inglés recuperaba hoy a una pieza básica en la Champions, Essien. El todocampista de Ghana consiguió el empate, en un gol decisivo para las aspiraciones inglesas. Cuando todo parecía arreglado, la Juve volvió a la carga y dio emoción al partido. Finalmente llegó el de siempre, Drogba, para hacer el gol definitivo, el 2-2 que clasificaba al Chelsea.

A pesar de que la eliminatoria había sido calificada como la más aburrida, terminó siendo la más entretenida de los cuatro partidos que pudimos ver esta noche. En el lado Juventino, Giovinco y Amauri solo dejaron destellos de su calidad, y en el lado británico Essien y Drogba volvieron a liarla en Europa. En la llamada noche del chorreo disfrutamos de un buen partido entre Juventus y Chelsea, vimos a Nedved salir disgustado del campo y Essien y Drogba fueron decisivos. Aunque ya habíamos visto esta película, volvió a ser emocionante. Dichoso déjà vu…

OCTAVOS DE FINAL
Ida: Chelsea 1-0 Juventus. Vuelta: Juventus 2-2 Chelsea
GLOBAL:Juventus 2-3 Chelsea
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jueves, 26 de febrero de 2009

La obsesión por el jaque-mate

A excepción del partido del Bayern, si no hubiésemos visto la pelota y el césped durante la pasada noche, hubiéramos pensado que estábamos viendo otro deporte. Hubo alguno que creyó desperdiciar su tiempo viendo los partidos que se jugaban y hubo otros que se adaptaron a los tableros de cuadros negros y blancos en los que se convirtieron los encuentros. La noche del miércoles fue la noche en la que el fútbol se transformó en ajedrez, algo cada vez más frecuente en las eliminatorias de los torneos europeos. Al contrario que otros días, no hubo grandes exhibiciones futbolísticas. Los entrenadores no tenían un gran interés por desarrollar el conocido jogo bonito, y sí tenían una especial obsesión por conseguir el jaque- mate en cada eliminatoria.

En el Bernabéu encontramos dos entrenadores que buscaban resquicios por los que hacer daño al otro. La batalla resultó apasionante. Fue un encuentro para los peones: Lass y Gago de blanco, y Mascherano y Xabi Alonso de rojo liverpool. Al final, el partido se resolvió en un balón que aprovechó el caballo red, que tiene brega, velocidad y siempre cumple, Yoshi Benayoun. El gol del israelí enseñó a algunos el mimo que requiere una piel de oso, y obliga al Real Madrid a marcar en Anfield.

En Villareal, el Panathinaikos se salió con la suya con un golazo de Karagounis y un partido muy trabajado. El conjunto griego esta dominado por la mano de Ten Cate. El entrenador holandés ha convertido al Panathinaikos en el camaleón perfecto: cambia de imagen según la ocasión con la máxima eficacia. Ayer tocaba defender, y defendieron todos, el día que haya que atacar, serán más ofensivos. El Vilarreal lo intentó todo y solo consiguió un gol de penalti. Los peones griegos controlaron el partido, y las piezas más valiosas del Villarreal solo pudieron igualar el marcador.

En Stamford Bridge, pudimos ver el duelo más físico. Chelsea y Juventus se enfrentaron en el partido que se había calificado como “el más feo” de la jornada. Hiddink se estrenó en Champions con el Chelsea y Ranieri volvió a casa como entrenador de la Juventus. El primero sacó de inicio sus dos torres, Drogba y Anelka, para dar más mordiente al ataque y poner coherencia en la delantera del equipo inglés. Los peones de Ranieri aguantaron el tipo hasta el gol de Drogba, fruto de una conexión pefecta con el alfil Kalou. Al final, uno de los caballos de la Juve pudo empatar, pero el disparo de Nedved salió rozando el palo de la portería del Chelsea.

Las eliminatorias de vuelta de estos partidos prometen ser apasionantes. Puede que no haya chorreos, pero podemos estar seguros de que estarán llenas de emoción.
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