El Real Madrid sucumbe ante el Liverpool con una goleada de escándalo, además de por los goles (les han colado una manita en 180 minutos), el verdadero escándalo ha sido la incapacidad del Real Madrid para crear peligro, para hacer daño arriba y para defender de un modo medianamente correcto. Desde el principio pudimos observar que el Liverpool no se conformaba con el resultado de la ida, y los primeros minutos dieron al traste con toda esa cantinela de los jugadores madridistas de marcar primero y pronto.Por quinto año consecutivo el Real Madrid queda apeado de la Liga de Campeones a las primeras de cambio, una vez más cuando llegan las eliminatorias a vida o muerte frente a los equipos más fuertes de Europa. Las palabras de Vicente Boluda, presidente del Real Madrid, quedarán para la historia, no sólo por ridículas, prepotentes e irrespetuosas, sino por haberse cumplido todo lo contrario a su magnífica predicción, gracias a él esta noche siempre se recordará como el ‘chorreo’ de Anfield.
El Liverpool puso un ritmo de inicio que enseguida desbarató al Real Madrid. Casillas pudo comprobar desde el primer minuto que este partido requería de sus paradas milagrosas, y sin duda fue el salvador de la noche. El problema no fue el portero, pues hizo algunas paradas que evitaron un marcador sonrojante, sino que el Liverpool salió arrollando y el Madrid no pudo, ni de lejos, hacer frente al vendaval ‘red’. El ‘Niño’ no fue el Agüero de hace cuatro días y pronto el Real Madrid admitió la superioridad inglesa. Además, un penalti inexistente acabó definitivamente con las esperanzas del equipo blanco. Benítez volvió a dar una lección táctica que impidió al Real Madrid acercarse al área, logrando que tras la primera parte sólo se recordaran dos ocasiones de ligero peligro: el remate de Sneijder que paró Reina y el disparo de Robben de hace dos semanas en el Bernabéu. Lo último es un ejemplo de lo difícil que ha sido durante toda la eliminatoria pisar el área del conjunto de Benítez.
El Liverpool puso un ritmo de inicio que enseguida desbarató al Real Madrid. Casillas pudo comprobar desde el primer minuto que este partido requería de sus paradas milagrosas, y sin duda fue el salvador de la noche. El problema no fue el portero, pues hizo algunas paradas que evitaron un marcador sonrojante, sino que el Liverpool salió arrollando y el Madrid no pudo, ni de lejos, hacer frente al vendaval ‘red’. El ‘Niño’ no fue el Agüero de hace cuatro días y pronto el Real Madrid admitió la superioridad inglesa. Además, un penalti inexistente acabó definitivamente con las esperanzas del equipo blanco. Benítez volvió a dar una lección táctica que impidió al Real Madrid acercarse al área, logrando que tras la primera parte sólo se recordaran dos ocasiones de ligero peligro: el remate de Sneijder que paró Reina y el disparo de Robben de hace dos semanas en el Bernabéu. Lo último es un ejemplo de lo difícil que ha sido durante toda la eliminatoria pisar el área del conjunto de Benítez. Las cosas no pintaban nada bien y los aficionados blancos empezaban a ver imposible no sólo pasar la eliminatoria, sino marcar un gol a un Liverpool que tenía el mismo orden y disposición que en el Bernabéu y que además estaba arropado por un público que creó un ambiente de ensueño para convertir la noche en inolvidable. Sobra destacar la primera parte de Xabi Alonso y Mascherano, que unidos a un gran Gerrard, que hizo un tercer tanto casi desde el vestuario, pusieron en pie a la grada ‘red’ y hundieron un poco más al Madrid, que vio como hasta el último minuto la presión del Liverpool le ahogaba, puro reflejo del partido y de las diferencias entre uno y otro equipo.
El Real Madrid ha vuelto a demostrar que desde la llegada de Juande Ramos le ha sido relativamente fácil conseguir victorias en Liga frente a equipos de mitad de la tabla, pero le ha sido imposible plantar cara a los equipos punteros de España y mucho menos a los de Europa. El Real Madrid recordará durante muchos años la goleada del Liverpool y la impotencia ante el juego desplegado por el conjunto inglés. A partir de ahora los jugadores se centrarán en la Liga e intentarán olvidar una noche fatídica en Anfield. Una noche que quedará para la historia. Una noche en la que se marcaron sólo cuatro goles gracias al trabajo de Casillas, que se retiró del césped con lágrimas en los ojos, viéndose indefenso ante una nueva oportunidad perdida en Champions.OCTAVOS DE FINAL
Ida: Real Madrid 0-1 Liverpool. Vuelta: Liverpool 4-0 Real Madrid
GLOBAL: Liverpool 5-0 Real Madrid
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GLOBAL: Liverpool 5-0 Real Madrid





