Finalmente el planteamiento de Wanderley Luxemburgo salió como el técnico quería. El entrenador del Palmeiras se propuso controlar por completo la eliminatoria teniendo en cuenta la dificultad del partido en la siempre difícil casa del Sport Recife, el estadio Ilha do Retiro.Al entrenador brasileño se le recuerda en España por sus problemas y polémicas con aquel cuadrado mágico que tanto dio que hablar en el Real Madrid. Sin embargo, como dijeron el otro día en algún comentario, por lo menos en Brasil sí le entienden, y poco a poco va sumando triunfos, y quién sabe dónde será capaz de llegar su Palmeiras.
En la ida sacó al terreno de juego un once totalmente ofensivo, plagado de mediapuntas, y rodeando de cómplices a Keirrison, el jugador franquicia del Verdão. El objetivo era facilitar la vuelta con un resultado lo más beneficioso posible para afrontar el partido en el feudo del Sport Recife.
Las cosas no salieron del todo mal para el conjunto de Luxemburgo. El Palmeiras controló el encuentro y Keirrison dispuso de muchas ocasiones que falló. Sin embargo, los de São Paulo consiguieron sacar un valioso tanto para afrontar la vuelta con cierta tranquilidad.En ella, el técnico hizo todo lo contrario, dispuso un equipo defensivo, al que no le importaba nada el juego y que solamente defendería las acometidas del Sport Recife.
Poco a poco las intenciones del entrenador del Palmeiras comenzaron a dibujarse en el césped y el encuentro se convirtió en un monólogo del equipo local que el Palmeiras trataba de sujetar sin ofrecer nada de imaginación al partido.
Así fue como el Verdão se convirtió en un autobús estacionado delante de la portería de Marcos, que fue el gran protagonista del encuentro. El guardameta del Palmeiras realizó magníficas intervenciones a los remates efectuados por el Sport Recife, un conjunto al que su afición dio alas para lanzarse una y otra vez en busca del partido y la portería rival.La insistencia local tuvo premio y gracias a un gol de Wilson, la eliminatoria quedó empatada. El Palmeiras, lejos de ir a por el partido siguió defendiendo mientras que Keirrison era un náufrago en el área del Sport Recife en busca de balones que nunca llegaban.
Al final, la eliminatoria tuvo que decidirse en la tanda de penaltis. En ella, Marcos culminó su gran noche parando dos penaltis que metieron en cuartos al Palmeiras. Por juego, no lo mereció, pero al final Marcos hizo que el autobús del Verdão mereciese la pena.
-El Palmeiras se enfrentará en cuartos de final al Nacional de Uruguay, clasificado tras la renuncia del San Luis mexicano a causa de la polémica gripe porcina.



A todo esto le dio la puntilla sus malas experiencias en la Champions (el sorteo tampoco colaboró, y en el año de la final del Camp Nou coincidió en el grupo con los dos finalistas), y que el Madrid ganara la Séptima fue el golpe definitivo que provocó su caída, la de Núñez y la de todo el entramado, y que hundió al Barça en una de las épocas más oscuras de su historia. Su vuelta al club en la época del cancerígeno Gaspart y su no clasificación para el Mundial de Corea y Japón con Holanda son quizá sus dos mayores fracasos, pero el resto son todo triunfos.







