Dicen que el dinero no da la felicidad, y al menos eso sucede en el Real Madrid, que todavía está intentando encontrarse consigo mismo y con todo lo que se espera de él. Por increíble que parezca, un equipo sin dinero como es el Milan vive una situación de juego que se parece de alguna forma a la del todopoderoso club blanco.Tanto unos con dinero y estrellas, como otros, con estrellas del pasado y con jóvenes aspirantes a vestir de rossonero, buscan estas jornadas su estilo de juego, después de vivir momentos en los que la crisis futbolística les golpeó en la cara. Sin embargo, después de lo visto ayer, en unos y otros, parecen encontrarse ahora al principio del camino hacia su mejor versión futbolística.
Tanto rossoneri como madridistas, consiguieron en estas semanas resurgir de sus cenizas. El Milan ganó en el Bernabéu con el nuevo módulo de Leonardo, y desde ahora parece que el final de la crisis milanista puede estar más cerca. Después de probar uno y otro sistema, el técnico del Milan parece decantarse por ese 4-4-3 en el que Ronaldinho está a la izquierda, Pato a la derecha, y en punta compiten Inzaghi, Borriello y Huntelaar.Algo parecido es lo que sucede en Madrid. Las ideas surgen en el momento más inesperado, y el otro día ante el Getafe surgió la chispa tras la expulsión de Raúl Albiol. El equipo que había dispuesto Pellegrini, con algo parecido a un 4-2-3-1, comenzó a carburar, se vio por fin algo más de Kakà, y Benzema y el Pipa Higuaín enseñaron las uñas.
En el clásico europeo, un valiente Milan con Borriello de titular, salió a por el partido intentando salir a la contra desde el primer momento. Se encontró con un Real Madrid cambiado, que entraba poco por banda pero en el que Kakà ya va cobrando dimensión. Así llegó el primero de los madridistas. El brasileño rompe con regate la segunda línea, hace un buen disparo desde la frontal, y Benzema aprovecha el balón rebotado tras el despeje de Dida, que una vez más, dejó muerto el esférico en el área pequeña.A partir de ahí, más posesión para los merengues, con un Lass en gran estado de forma, y un Arbeloa muy correcto en la marca de Pato, que aún así se marchó un par de veces del defensor salmantino.
El Milan lo intentó sin éxito hasta que se encontró con un penalti absurdo de Pepe, al que le pudieron más las ganas que la cabeza y se llevó el balón con la mano cuando trató de robar el cuero a Zambrotta. Ronaldinho lo aprovechó para el Milan. El brasileño transformó el penalti para hacer el 1-1. Con ese resultado murieron los cambios en el marcador. El Real Madrid tuvo la mejor oportunidad en las botas de Raúl, pero Dida surgió de los infiernos para volar muy alto en una estirada espectacular que desbarató la ocasión blanca. Los rossoneri tuvieron su opción en un gol anulado injustamente a Pato, que se marchó de Arbeloa en una contra y puso el esférico cruzado muy lejos de Casillas.Al final, pareció que el Madrid había dado con la tecla de su juego, o al menos con la primera piedra del que debe ser su camino. El Milan se había escapado vivo, pero ellos también lo hacían. Esta vez hubo otro gol anulado a los rossoneri, que pudieron tumbar a la mejor versión sin Cristiano de este nuevo Real Madrid.






La liga griega está plagada de jugadores españoles, nada menos que 15 deportistas, los más destacados, el lateral zurdo Juanfran (AEK Atenas), Raúl Bravo y Óscar González (Olympiakos), Sarriegui (Panathinaikos), Juan Velasco (Panthrakikos) o Vitolo (PAOK Salónica). En el Aris nos encontramos a tres jugadores, Koke (Málaga, Olympique Marsella...), Javito y Toni Calvo (ambos procendes de la cantera del FC Barcelona). Iván Moreno y Fabianessi del Skoda Xanthi, Francis en el Iraklis, Urko Pardo en Olympiakos, Sito Riera Panionios y José Manuel Roca en el Panthrakikos son los otros representantes de nuestro fútbol en la Super League Griega. Como dato anecdótico también juegan en esa liga ilustres nombres de la Liga BBVA (Regueiro, Lembo, Estoyanoff, Pablo García, Abreu, Marcio Amoroso, Domi, Mellberg, Maresca...). En Polonia aparece un osasunista, Iñaki Astiz, defensa del Legia Varsovia.
El Ajax, ese club que cuenta con una de las mejores canteras del mundo, cuenta en sus filas con dos ex barcelonistas, Gabri y Oleguer Presas, pero también hay más ex azulgranas en la Eredivisie, Dani Fernández (Feyenoord) y Enric Vallés (NAC Breda). Gonzalo García, delantero, llegó al Groningen procendente del Palencia, y paso a paso se está haciendo un nombre la Liga holandesa.



