Parece que el camino se empieza a aclarar, y que el general holandés será el encargado de dirigir al Bayern de Munich tras su decepcionante campaña, en la que únicamente lucha por vencer la Liga, aunque lo tiene complicado. Tras su excepcional temporada con el AZ Almaark, al que ha hecho campeón de la Eredivisie 28 años después, Van Gaal ha tenido numerosas ofertas de todas las ligas, pero los alemanes han sido los que más han puesto sobre la mesa para convencerlo.Durante los últimos días, el director general del equipo de Baviera aseguraba que el acuerdo era total con el míster, pero los holandeses pedían casi dos millones de euros, por lo que se torcía la operación. Nada más lejos, pues no tardaron ni 48 horas en anunciar que todo estaba hecho, y que el bueno de Louis Van Gaal será su entrenador la próxima temporada.
En España no se tiene muy buen recuerdo del holandés, pero lo cierto es que su Barça practicó un gran fútbol y logró triunfos importantes, como dos Ligas, una Copa, o una Supercopa de Europa. El problema que se encontró fue que su carácter no encajó para nada con la prensa española, y que además se encontró con una lucha a muerte entre ésta y Núñez, al que atacaban dándole palos a su entrenador. A ello, también hay que sumar las dificultades que se encontró con la plantilla, donde la superestrella Rivaldo no quería jugar en banda (donde rendía mucho más pero el muy cazurro no sabía de fútbol), o con los canteranos, como los hermanos García Junyent o Arnau, que eran malos, vagos y desagradecidos, pero que contaban con el favor de la prensa.
A todo esto le dio la puntilla sus malas experiencias en la Champions (el sorteo tampoco colaboró, y en el año de la final del Camp Nou coincidió en el grupo con los dos finalistas), y que el Madrid ganara la Séptima fue el golpe definitivo que provocó su caída, la de Núñez y la de todo el entramado, y que hundió al Barça en una de las épocas más oscuras de su historia. Su vuelta al club en la época del cancerígeno Gaspart y su no clasificación para el Mundial de Corea y Japón con Holanda son quizá sus dos mayores fracasos, pero el resto son todo triunfos.Y por encima de todos, hay que destacar lo que logró con aquel Ajax de mediados de los 90, cargado de canteranos, y que se convirtió en el mejor equipo del mundo. Su juego sólo podía equipararse a su disciplina, con un puñado de jugadores que dieron lo mejor de su carrera en aquel equipo, que acabó logrando la Champions con un gol de Kluivert ante el Milan.
Ahora se enfrenta a un nuevo reto, en un país y un club cuya mentalidad se adapta perfectamente a la suya: trabajo, trabajo y trabajo. Sin embargo, parece que empezará con una piedra en el camino, y es la marcha de Ribery, que parece segura, y el no fichaje de Diego, que parecía su sustituto. De momento, para compensar están fichados el ucraniano del Zenit, Tymoschuk, y el joven Baumjohann del Gladbach. Para completar, y con el dinero del francés, parece que podrían ir a por el deshauciado Hleb, o a por el medio Schaars, básico en el esquema del actual AZ.

