El segundo fiasco en Europa para un equipo español. Si el desastre del Bernabéu fue sorprendente lo del Sevilla no es para menos. Partimos de la base de que los sevillistas son mejor equipo que los rusos, pero como dicen los tópicos, no hay rival pequeño y Europa es otra cosa. Ni mucho menos el CSKA de Moscú es un mal equipo, pero es un equipo de una Liga menor contra uno de los punteros de la Liga Española, y aún así ha hecho un partido tan correcto que le ha sobrado media hora.Los de Jiménez habían marcado en la ida y estaban clasificados con el marcador inicial, jugaban en casa y ante un rival poco rodado que acaba de comenzar su temporada en Rusia, donde por cierto lo primero que hizo fue perder la Supercopa frente al Rubin Kazan (1-0). Pero nada de esto ha sido impedimento para que los rusos frenaran el juego hispalense y se metieran entre los ocho mejores de Europa.
A los tres minutos una clara ocasión de Luis Fabiano, que paró Akinfeev a bocajarro, nos hizo pensar que el Sevilla había salido con la garra y el empuje que merecía un choque de este calibre. Pero poco menos que la realidad, en los primeros minutos se dedicaron a dar pases horizontales en defensa para pausar el juego. Un juego lento que favorecía a los rusos, que a pesar de estar eliminados se sentían cómodos esperando en su campo.
Como suele pasar, se veía venir, seguía el juego gris del Sevilla que no encontraba opciones, sólo Navas parecía llevar algo de peligro. Honda dio el primer aviso con un doble disparo tras un rechace de Palop. Y poco antes del descanso Necid hizo un buen control orientado al borde del área y batió por bajo a Palop.Lo mejor del partido fue la reacción del Sevilla, que dos minutos después logró empatar el partido y la eliminatoria. Un pase largo de Palop que llegó al área donde Navas cedió a Perotti para conseguir el tanto de la igualada. Por fin se vio algo de chispa y el equipo recordó lo que debe ser el espíritu de la Champions. El Sánchez Pizjuán comenzó sus cánticos y todos se fueron al descanso con una media sonrisa.
Pero la segunda parte fue más de lo mismo, el CSKA de Moscú seguía bien plantado y Sevilla carente de velocidad tampoco lograba hacerse con el control del balón y apenas inquietaban a los moscovitas. Ni la entrada de Kanouté tras el descanso cambió la tónica del encuentro. El que siguió con su repertorio fue Navas que volvió a poner un balón, que tras peinar Kanouté, llegó a la altura de Perotti que a un metro de la línea de gol acarició el balón con la cabeza sin alcanzarlo.
Y tras perdonar ya sabemos lo que toca, falta lejana que lanza el japonés Honda, un disparo potentísimo que Palop no acierta a despejar con los puños y se cuela en la portería (1-2) acabando con las ilusiones sevillistas y recordando la eliminación frente al Fenerbahçe. Quedaba más de media hora para lograr dos goles y dar la vuelta a la eliminatoria pero no era la noche. Ni las salidas de Negredo y Adriano fueron suficientes para acercar el sueño de pasar a cuartos.Olympique de Lyon y CSKA de Moscú, dos rivales que después del sorteo de octavos parecían bastante asequibles han demostrado lo contrario y han eliminado a los que se suponían favoritos. Nunca hay que fiarse del rival, y ya llevamos dos ejemplos, los equipos más flojos que se han metido en cuartos han eliminado a equipos españoles. Hoy otra prueba de fuego del Barça de Messi frente a los alemanes del Stuttgart.
Fotos de marca.com



















El conjunto blanco confirmó por qué es el mejor equipo de Europa (hoy por hoy ningún equipo ha ganado todos sus encuentros disputados), Cristiano Ronaldo por dos veces y Kaká de penalti lograron perforar la meta defendida por Mandanda. Al Real Madrid le cuesta abrir sus partidos (a no ser una genialidad de CR9), ayer tuvo que esperar al minuto 58 para enchufarle un gol al Marsella. Eso sí, una vez que arranca es imparable, es como el anuncio de cierto aperitivo de patata, “Cuando haces pop, ya no hay stop”, en este caso más bien sería “cuando haces gol...” Lo peor de el encuentro fue la lesión del astro portugués Cristiano Ronaldo que le puede dejar sin jugar el domingo en el Pizjuán.





